El
Colegio Santiago Apóstol es una obra de la
Xunta de Galicia
y del
Centro Galicia de Buenos Aires
–a través de la Fundación Galicia-América– que tiene el propósito de
desarrollar un proyecto educativo bicultural en todos los niveles de enseñanza.
El
8 de marzo de 1998 el entonces Presidente de la Xunta de Galicia, Don
Manuel Fraga Iribarne, inauguraba este centro educativo. A partir de ahí se fue
completando el nivel inicial y EGB/ Nivel Primario. En el año 2005 comenzaron
las actividades en el nivel Secundario.
Pero
los inicios fueron muy anteriores y proceden del momento en que las diferentes
asociaciones vinculadas con las cuatro provincias administrativas gallegas (Centro
Lucense, Centro Ourensano y Asociación Gallega, compuesta por los
centros pontevedrés y coruñés) se fusionan para crear una nueva entidad que
tuviera más peso específico dentro de la colectividad de gallegos en Buenos
Aires.
El
proceso empezó con la convocatoria del Centro Lucense, presidido por don
José López Pin, en octubre de 1978. La respuesta fue espontánea y muy bien
acogida. El 25 de julio de 1979 se firmó el convenio de fusión entre el Centro
Lucense de Buenos Aires (presidido entonces por Darío Lamazares), el Centro
Ourensano (presidido por Antonio Gómez) y la Asociación Gallega
–que era el fruto de la fusión del centro coruñés y pontevedrés–
representada por su presidente Álvaro Campos. Ese mismo día (25 de julio) se
fijó como fecha fundacional.
Entre el 5 y el 6 de octubre de 1979, cada entidad que se iba a fusionar
constituye a sus asociados en Asamblea General Extraordinaria, a los
efectos de tratar el Convenio de Fusión, el cual es aprobado en cada
asociación. En ellas, se designaron los miembros de la Comisión Provisoria.
Cada uno de sus miembros fue elegido en cada asamblea. De esta manera, quedaba
casi establecido que nacía una nueva institución:
Centro Galicia de Buenos Aires.
La Comisión Provisoria tenía como objetivo la tramitación legal de la
personería de la nueva institución. Mientras tanto la gestión operativa de
las anteriores instituciones continuó a cargo de las comisiones de cada
directiva.
Un año después (25 de julio de 1980), luego de que finalizaron las
tramitaciones, asumió la
primera
junta directiva del Centro Galicia de Buenos Aires presidida por Darío
Lamazares Pena y compuesta por 19 miembros provenientes de las asociaciones
fusionadas.
Desde
la fundación del Centro Galicia siempre estuvo en mente la creación del primer
colegio gallego del exterior. De esto puede dar cuenta el estatuto de dicho
centro en el artículo 4º, inciso C:
Crear
y sostener un centro de estudios que en su amplitud abarque la mayor cantidad de
disciplinas y actividades desde la etapa infantil o primaria hasta alcanzar el
nivel universitario. Además de las materias que permitan cumplir fines de
elevación moral, cultural e intelectual, impulsar el estudio de todo cuanto
pueda tener relación para el mejor conocimiento de Galicia en todos sus
aspectos, dentro del contexto del acervo cultural y espiritual de los pueblos ibéricos.
De
acuerdo con todo lo anterior, cuando se seleccionaron los terrenos para una sede
social estuvo presente la condición de que tuvieran suficiente amplitud para
que albergara la superficie del colegio.
De
este modo, en junio de 1981, se compró un predio con 4200 m2 de superficie en
pleno centro geográfico de la ciudad de Buenos Aires.
Con
este logro de la gestión para conseguir dichos terrenos, empezaba a tomar
cuerpo una ilusión.
La
directiva, y como principal exponente, su presidente don Darío Lamazares,
siempre promovió la necesidad de contar con un colegio gallego-argentino. De su
persistencia puede dar cuenta este
reportaje
de La Voz de Galicia.
El
19 de noviembre de 1990, se inauguró la
primera
etapa de las obras con el aparcamiento de la Nueva Sede Social. El interés
de la Xunta de Galicia en esas obras y
en las del Colegio Gallego-Argentino fue permanente. Cada visita a la ciudad que
realizaban los miembros de ese gobierno, era oportunidad para observar el avance
de las obras. Este interés fue correlato de los esfuerzos realizados por los
directivos de nuestra entidad los cuales, a través de distintos viajes a la Tierra
Madre y entrevistas con las personalidades gallegas, lograron que Galicia
conociera los proyectos de una de las entidades más representativas de Buenos
Aires.
A
finales de 1991, el titular de la entidad, Avelino García Melle; Álvaro
Campos, en su carácter de tesorero de la Junta Directiva del Centro y D. Darío
Lamazares vuelven a territorio gallego para continuar con la tarea de promoción
y búsqueda de apoyo para empezar los trabajos de levantamiento del instituto
educativo. Para tal fin, los representantes de esta asociación se reúnen con
la Sra. Carmela Arias y Díaz de Rábago que en aquel entonces estaba al frente
de la Fundación Pedro Barrié de la Maza, Conde de Fenosa.
Posteriormente, esta delegación también se entrevista con el presidente del Banco
Pastor. En ambas reuniones, está presente la problemática legal para poder
realizar las contribuciones que requería una obra de la envergadura que exponían
los enviados del Centro Galicia.
Después
de estas entrevistas, solicitan audiencia al Presidente de la Xunta
de Galicia, D. Manuel Fraga Iribarne. Fiel al apoyo explicado desde aquella
inauguración de la primera etapa de la nueva Sede Social en 1989, el Sr. Fraga
Iribarne da instrucciones a su Gabinete para buscar la forma de cooperación que
requería la obra del Instituto Gallego-Argentino, teniendo en cuenta que ese
anteproyecto concitara no sólo su particular atención, sino que ya pasaba a
ser una empresa que debía encararse de manera inmediata, sin dejar de lado el
beneficio que podría brindarse a los descendientes de emigrantes en Buenos
Aires.
El
6 de agosto de 1992, visita Argentina el, en ese entonces, Conselleiro de
Relaciones Institucionales de la Xunta de
Galicia, D. Víctor Manuel Vázquez Portomeñe. En esa oportunidad trae el
mandato del Presidente de la Xunta de
Galicia, Don Manuel Fraga Iribarne, de promover el Año Santo
Compostelano de 1993 y, a su vez, el de ratificar la voluntad de ese
gobierno de apoyar la construcción del primer colegio gallego-argentino en
Buenos Aires. Eso se logró gracias al Convenio de Colaboración firmado
entre la Xunta de Galicia y esta
entidad. Mediante este convenio, seis consejerías gubernamentales, se
comprometieron a abonar al Centro Galicia la suma de ciento ochenta
millones de pesetas a los efectos de realizar las obras de construcción de
la nueva sede social, en la cual se impartirá la enseñanza de la lengua
gallega, en el colegio que se emplazará en la sede de dicho centro, así
como crear en ese centro un aula permanente de cultura gallega. Este
convenio ofrece el punto de partida para o
comienzo
de ejecución de las obras del colegio.
A
comienzos de 1993, la Junta Directiva presidida por Avelino García Melle,
designa una Comisión de Colegio y le encomienda que elabore
las
bases teóricas en las cuales se fundamentaría el Colegio
Gallego-Argentino. Del mismo modo, esta comisión ya entraba en contacto con las
autoridades municipales y nacionales para las posteriores presentaciones que debían
efectuarse ante los organismos de control.
Como
consecuencia de estos trabajos, en diciembre de 1993, se le entregó al
Presidente don Manuel Fraga un proyecto completo con el programa de estudios del
futuro centro educativo.
En
marzo de 1994, el Excmo. Sr. Presidente de la Xunta de Galicia,
D.
Manuel Fraga Iribarne, viaja a la Argentina y visita nuestra entidad.
Nuevamente, la Galicia continental, a través de su representante, demuestra a
este centro el particular interés que tiene en las obras de construcción del Colegio
Santiago Apóstol con la firma de un convenio marco entre el Centro
Galicia de Buenos Aires y la Xunta de
Galicia, que establece que: ...el Centro Galicia de Buenos Aires está
construyendo el primer colegio gallego-argentino en la Galicia exterior, con la
finalidad de acrecentar el proceso de conformación y conservación de una
identidad gallego-argentina por medio de una educación bicultural modélica...
El
convenio incide en las siguientes disposiciones:
1.
Intercambio profesional en los sectores de la educación.
2.
Fomentar la elaboración y el desarrollo de los proyectos conjuntos de práctica
educativa y técnica con el objeto de potenciar la cultura y la lengua gallega.
3.
Intercambio de personal académico.
4.
Ambas instituciones exponen el interés recíproco de constituir y
administrar en forma conjunta una fundación gallega-argentina para el gobierno
y administración del centro educativo.
A
partir de este convenio, los esfuerzos del Centro
Galicia de Buenos Aires se centraron específicamente en la creación de esa
fundación, a la vez que aplicaban mayor énfasis en la finalización de la
primera etapa de construcción del futuro Instituto Santiago Apóstol,
para su entrada en funciones en un mediano plazo.
En
junio de 1994, el Conselleiro de Cultura de la Xunta
de Galicia llega a Buenos Aires y se reúne con las autoridades del Centro
Galicia los días 19 y 20 de junio. En ambas oportunidades se esbozan los
alineamientos
del Estatuto de la Fundación que se iba a crear. También se especifica un
nombre para ella. El Conselleiro lleva a Santiago de Compostela dos
anteproyectos de Estatutos de la Fundación que se iba a crear y el nombre
acordado (Galicia-América).
El
24 de julio de 1996 se firmó el acta fundacional de la
Fundación
Galicia-América con la presencia del Excmo. Sr. Presidente de Galicia,
D. Manuel Fraga Iribarne. El Instituto Argentino-Gallego Santiago Apóstol
estaba cada vez más cerca de abrir sus puertas. Los representantes del centro
nuevamente recibieron apoyo por parte del Conselleiro de Cultura y Comunicación
Social del Gobierno Autónomo, D. Jesús Pérez Varela, abrigando fundadas
esperanzas de que el instituto educativo pudiera empezar a trabajar en poco
tiempo más, a la vez que mostró su compromiso de total apoyo a la obra que
encaminaba la entidad.
A
finales del mismo mes, visita Buenos Aires el Conselleiro de Educación de la Xunta
de Galicia, D. Celso Currás Fernández, quien se interioriza de las obras
del Colegio Santiago Apóstol a la par que establece alineamientos para
su puesta en funcionamiento en plazo medio.
Ya
queda, entonces, en funciones el Patronato de la Fundación Galicia-América.
A partir de este momento, el patronato tendrá la responsabilidad de continuar
con la labor de erigir y poner en funcionamiento el Colegio Santiago Apóstol.
Pero
las
autoridades continúan au labor y en abril de 1997, el presidente de la Fundación
Galicia-América y Conselleiro de Cultura y Comunicación Social de la Xunta
de Galicia, D. Jesús Pérez Varela, acompañado de su par de Cultura y
Educación, D. Celso Currás Fernández, también integrante del patronato,
llegan a Buenos Aires. Son recibidos por los restantes miembros de la fundación
que residen en este país, los cuales informan sobre la actualidad de la tarea
desarrollada hasta ese momento. También los representantes del Gobierno Autónomo
quieren ratificar el incondicional amparo que se brinda al colegio. A mediados
de septiembre de 1997, se realiza el lanzamiento oficial del Colegio Santiago
Apóstol.
A
partir del 8 de marzo de 1998, las respectivas historias de estas entidades
tendrán caminos aunque no dispares, si menos vinculantes dados sus
correspondientes propósitos. Pero ninguna de ellas negará ese tronco común
que las une, el cual está constituido por un grupo de hombres y mujeres
valientes, que no escatimaron tiempo individual e intelectual para brindar
nuevas alternativas de supervivencia de nuestra Comunidad a través de los años
y lograr que
todas
las obras crecieran.
Miles
de personas, protagonistas centrales algunos, anónimos actores que apoyaron en
todo momento un proyecto, otros; pero contagiados todos por una audacia sin par.
Gentes que no perdieron las esperanzas en los peores momentos, cuando la situación
político-institucional del país no permitía crecer en democracia, pero firmes
en sus convicciones de cooperar con sus hijos y nietos. Personas que no dudaron
en empezar a ejecutar la obra que reclamaban las generaciones actuales de
gallegos emigrados, conforme el deseo establecido en las bases de unidad de
1979. Asociados y directivos que no se amilanaron, que no perdieron la confianza
cuando todo lo que hoy se puede apreciar en la obra de este Centro era una
locura. En síntesis, hombres y mujeres que, a puro corazón, con una fe
inquebrantable, con la certeza de que los pasos que daban dejarían una pisada
imborrable en la historia de su comunidad en Argentina, dejarían un espacio,
sobre todo real, donde las futuras descendencias cultiven su cuerpo e intelecto;
para que crezcan, más allá de las posibilidades que, en algún momento,
supieron tener en este país sus padres y/o abuelos.
La
Fundación Galicia-América, creó su colegio para dar cumplimiento a un
ideario
muy concreto: propagar y sostener la enseñanza en cualquier nivel, infundiendo
en el aula el ideal de servicio y solidaridad u el conocimiento de los valores
culturales del pueblo gallego, de su lengua, de sus tradiciones, historia,
folclore, arte y demás manifestaciones.
Las
actividades
que ofrece el Colegio Santiago Apóstol son muy variadas y siempre están
enmarcadas dentro de ese marco bicultural que lo envuelve y que pretende formar
personas de bien con una cultura humanística profunda.
Muchas fueron las
autoridades que celebraron con orgullo y satisfacción el nacimiento de nuestro
colegio. Muchos mensajes de ánimo llegaron desde las más variadas
instituciones. Algunas de ellas las puedes leer aquí:
-
Mensaje
de don Manuel Fraga Iribarne (Presidente de la Xunta
de Galicia)
-
Mensaje
de don Fernando de la Rúa (Presidente del gobierno de la Ciudad Autónoma
de Buenos Aires)
-
Mensaje
de don Carlos Carderera Soler (Embajador de España en Argentina)
-
Mensaje
de don Celso Currás Fenández (Conselleiro de Educación y O.U. de la Xunta
de Galicia)
-
Mensaje
de don Xesús Pérez Varela (Conselleiro de Cultura,
Comunicación Social y Turismo de la Xunta
de Galicia)
-
Mensaje
de don Víctor Vázquez Portomeñe (Senador a las Cortes Españolas por
Galicia)
-
Mensaje
de don Fernando Amarelo de Castro (Secretario
General para las Relaciones con las Comunidades Gallegas de la Xunta
de Galicia)
-
Mensaje
de don Darío Lamazares Pena (Patrono de la Fundación Galicia – América
y delegado en Argentina de Actividad Educativa)
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