Instituto Argentino Gallego Santiago Apóstol - Medalla Galicia 2005 Versión en idioma gallego Correo Electrónico Home

MANTENER NUESTRA CULTURA CON ORGULLO

MANTENER NUESTRA CULTURA CON ORGULLO

Galicia nunca podrá ser interpretada correctamente sin tomar en cuenta el fenómeno migratorio, algo afortunadamente ya superado, pero que marcó a muchísimas generaciones y que fue una tara humana durante un período que arranca de mediados del siglo XIX y que llega a la mitad del XX. Nuestra emigración tradicional a América, y también las posteriores corrientes de trabajadores gallegos a Europa, dejaron una profunda marca cultural, social, económica, y de todo tipo, en la sociedad del país gallego.

Desde que don Manuel Fraga Iribarne asumió la Presidencia de la Xunta, en 1990, los gallegos emigrantes vieron reconocidos sus derechos y las comunidades esparcidas por todo el mundo empezaron a vivir el día a día de la renovación cultural de esta nuestra tierra.

El presidente Fraga, cumpliendo el mandato de nuestro Estatuto, desarrolló, a lo largo de las dos anteriores legislaturas, una importantísima actividad exterior en beneficio de nuestros emigrados. Labor que continuará en los próximos cuatro años, en los que ya ha previsto viajar a varios países de América y de Europa para apoyar directamente y tratar de solucionar los problemas de nuestros paisanos que están lejos 

Difícilmente ningún otro mandatario autonómico ha realizado un esfuerzo tan grande para acercarse a la realidad de sus ciudadanos del exterior. Por encima de cualquier condicionamiento, Manuel Fraga atiende a sus paisanos, porque entiende la galleguidad como la expresión máxima de la cultura y de los rasgos que identifican a nuestro pueblo emigrado, y esto no puede tener límites políticos ni fronteras ideológicas.

Cuando asumí mi responsabilidad al frente del Departamento de Cultura e Comunicación del Gobierno autónomo, pude recibir con mucho agrado, a los promotores da Fundación Galicia-América. En seguida comprendí la dimensión y el alcance que para a pervivencia de la cultura propia, en Buenos Aires y en toda la República Argentina, tenía su proyecto de un centro de enseñanza gallego-argentino.

Posteriormente realicé un viaje, en abril de 1996, que me llevó a reunirme con nuestros amigos del Centro Galicia de Buenos Aires para, en mi condición de presidente do Patronato da Fundación Galicia-América, cargo que es motivo de orgullo y satisfacción, ir sentando las bases fundamentales del futuro Colegio Santiago Apóstol.

Fuimos a Buenos Aires para tratar de corresponder un poco a lo mucho que los gallegos de la diáspora, haciendo regalo de generosidad y preocupación por la tierra natal, contribuyeron al levantamiento de la cultura, de la lengua y de los valores en los que se fundamenta la galleguidad, sobre todo en tiempos muy difíciles, en los que Buenos Aires fue la reserva y capital cultural de Galicia.

Allí encontramos una amplia y entusiasta respuesta, guardamos de ella un recuerdo imborrable. También pudimos comprobar que la idea de mantener vivo en el futuro el esfuerzo acumulado durante décadas, a base de sacrificio y de entrega desinteresada, pasaba por un proyecto unitario. Una nueva institución docente y cultural, un colegio que permitirá la recuperación e la supervivencia de nuestra personalidad diferenciada. Es decir, una renovación y un mayor impulso, con toda la oferta cultural de la Galicia de hoy puesta a disposición de las generaciones más jóvenes, de los nietos y de los biznietos de los viejos emigrantes.

Ahora, en el momento feliz e histórico de la inauguración del Colegio Santiago Apóstol con profunda emoción reitero mi compromiso de contribuir, a través de la Consellería de Cultura, Comunicación Social e Turismo, y como presidente de la Fundación Galicia-América, a que este proyecto sea un verdadero faro irradiador de cultura, una antorcha que ilusione a todos los que sientan sus raíces gallegas.

Deseo lo mejor para el equipo docente, responsable de nuestro colegio en la etapa inicial. Y les traslado mi felicitación y total reconocimiento a todos aquellos que, con tanto altruismo y dedicación, llevan una buena parte de su vida acariciando esta iniciativa.

A buen seguro que este colegio, que ahora abre sus puertas a medio centenar de chicos de preescolar y primer grado de enseñanza será, en un mañana próximo y prometedor, un ejemplo de los altos valores de un laborioso pueblo emigrante que, cuando empezó a caminar por el mundo, llevaba tras de si dos mil años de historia y de cultura.

 

XESÚS PÉREZ VÁRELA

Consejero de Cultura, Comunicación Social y Turismo de la Xunta de Galicia